Es la unidad de control de todas las actividades de la Policía de Puerto Rico relativas al cumplimiento de la misión institucional estipulada en la Ley de la Policía de Puerto Rico de 1996, según enmendada. Esto es la protección de vidas y propiedades, mantenimiento y conservación del orden público, protección de los derechos civiles del ciudadano y prevención del delito. Planifica, organiza, coordina, dirige y controla todas las acciones operacionales en la fase de servicios preventivos contando con la integración de los ciudadanos en un enfoque de esfuerzo común y atenderá el aspecto formativo-educativo de niños(as) y jóvenes para prevenir la delincuencia, en armonía con las directrices que dicte el (la) Superintendente. Asimismo, aplicará la política pública sobre las operaciones de rescate de las comunidades afectadas por grupos asociados al narcotráfico que asumieron control de los perímetros de tales residenciales (privados y públicos).
Integra en su estructura organizacional un concepto novel, denominado “Regiones de Operaciones Policiales”, dirigidas a garantizar a la ciudadanía una forma más efectiva de atacar el crimen, basado en una conceptualización de reformar la planificación, coordinación, dirección y la implementación de innovadoras técnicas de supervisión operacional.